La fuerte expansión de Lidl y Aldi en nuestro país sitúa a este segmento especializado en bajos precios y marca blanca como alternativa al dominio de Mercadona (25,6%) y Carrefour (9,7%) al frente de una distribución organizada que el año pasado ganó otro 2,3% de cuota frente a las tiendas tradicionales.
Fuente: El Economista