El porcentaje de población de 65 años o más alcanzará el 30,5% en torno a 2055 (frente al 20,4% actual), mientras que uno de cada tres residentes en España será extranjero en 2072, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Datos que suponen una enorme transformación demográfica en el país, pero sobre todo un reto para las cadenas de supermercados.
Esta evolución impulsará cambios en el consumo, con mayor demanda de algunas categorías como aceite, pescado, vinos, aguas, alcohol de alta graduación, aceitunas y encurtidos, según un informe de la consultora NIQ.
Y parte de este consumo ya ha cambiado. “Hace 25 años en España no había frutas exóticas y hoy en día podemos comer aguacate, ceviche, humus o guacamole”, señalan fuentes de la patronal Distribución (antigua Anged).
Lo cierto es que gran parte de las principales cadenas en España cuentan con una oferta adaptada. En Carrefour, por ejemplo, tienen desde hace 15 años surtidos internacionales adaptados a los residentes de cada zona.
Dicho surtido está formado por 900 productos clasificados por zonas de origen: alemán, andino, árabe, argentino, británico, francés, italiano, nórdico, norteamericano, países del este y portugués, detallan fuentes de la cadena francesa.
Entre los productos más demandados están las arepas de maíz, el bocadillo de guayaba, la harina malai arpis típica de la gastronomía de Rumanía o la bebida de aperitivo Ricard, habitual en Francia.
Y en Dia hacen lo mismo con su oferta comercial, pero adaptada al público senior, con platos preparados en formato individual, productos que eliminan azúcares añadidos o con artículos de higiene como compresas de incontinencia.
Hogares con menos miembros
Además, el reto es mayor porque se prevé que dos de cada tres hogares estén compuestos por uno o dos miembros, lo que impactará directamente en los formatos de tienda y surtido.
“El futuro del retail pasará por modelos urbanos de proximidad, con tiendas más pequeñas, mayor digitalización, servicios complementarios y experiencias de compra inmersivas”, señala Ángeles Zabaleta, Advanced Analytics director en NIQ. Algo que ya está pasando en algunos países de Asia como Japón.
Y aquí la proximidad será vital, especialmente para los supermercados regionales. “Muchos de nuestros asociados están apostando por tiendas más accesibles, con pasillos amplios, señalética clara, zonas de descanso y atención personalizada”, detalla Ángela López, directora de Inteligencia Comercial y Desarrollo de Negocio de IFA.
Además, se está experimentando con nuevos formatos flexibles y eficientes, como tiendas autoservicio 24h en zonas residenciales o formatos híbridos con espacios para servicios comunitarios (farmacia, recogida de paquetes, atención nutricional…).
Fuente: El Español