Con más de medio centenar de grupos asociados y miles de establecimientos integrados en su red, IFA se ha consolidado como uno de los principales referentes de la distribución alimentaria en España. Su estructura colaborativa y su capilaridad territorial convierten a la logística en una pieza estratégica para garantizar eficiencia, nivel de servicio y competitividad. Conversamos con Itziar Sancho, directora de logística de IFA sobre cómo se articula esa red operativa y cuáles son las palancas que están impulsando su evolución.
¿Cuáles son actualmente los principales retos logísticos a los que se enfrenta IFA en un contexto marcado por la volatilidad de la demanda, la presión sobre los costes y la exigencia de servicio?
En el contexto actual, el principal reto logístico de IFA es evolucionar su cadena de suministro hacia un modelo más resiliente, eficiente y alineado con los cambios constantes en los patrones de consumo y la presión estructural sobre los costes, sin comprometer el nivel de servicio. Para ello, se requiere impulsar una red integrada que permita tomar decisiones basadas en datos, con el objetivo de aportar el máximo valor añadido a los asociados y garantizar altos niveles de servicio.
La complejidad de la red de distribución de la compañía, formada por múltiples asociados y plataformas logísticas con realidades operativas distintas, exige un alto grado de coordinación y estandarización de procesos para garantizar la consistencia operativa y maximizar sinergias.
El verdadero desafío consiste en integrar todos los flujos en un modelo logístico compartido que permita ganar eficiencia a escala y reforzar su competitividad. Al mismo tiempo, la sostenibilidad debe abordarse como un eje estructural del diseño logístico, de modo que la reducción de emisiones y la optimización de recursos sean consecuencia directa de una planificación eficiente.
El CEL os otorgó en 2024 el premio a la Excelencia Logística por vuestra estrategia de recursos compartidos que os ha permitido consolidar vuestro modelo logístico. Al respecto, ¿qué peso tiene la colaboración con operadores logísticos y transportistas especializados dentro del modelo de la compañía y qué aspectos valoráis más en estos partners?
La colaboración con operadores logísticos y transportistas especializados es un pilar fundamental del modelo logístico de IFA.
Valoramos especialmente su conocimiento especializado, su capacidad para operar con altos niveles de fiabilidad y su disposición a trabajar bajo un modelo colaborativo que exige transparencia, sincronización y una orientación constante a la mejora continua. La estandarización de procesos, el cumplimiento riguroso de los indicadores de servicio y la agilidad para responder a picos de demanda o cambios operativos son factores determinantes.
Asimismo, buscamos partners que compartan una visión de largo plazo, que apuesten por la innovación tecnológica y la sostenibilidad, y que puedan evolucionar con la compañía hacia un modelo logístico cada vez más integrado, eficiente y alineado con las necesidades de nuestros asociados. En definitiva, no se trata solo de prestar un servicio, sino de construir una red conjunta, basada en la colaboración, que genere valor diferencial y refuerce la competitividad conjunta.
¿Qué papel están jugando las herramientas digitales y los sistemas de información en la mejora de la trazabilidad, la planificación y la toma de decisiones logísticas?
Las herramientas digitales y los sistemas de información desempeñan un papel clave en el modelo logístico de IFA, al permitir gestionar una red compleja de proveedores, asociados y partners logísticos bajo un modelo común.
La implementación del actual Sistema de Gestión de Transporte (OTM) ha supuesto un salto cualitativo en el control logístico, permitiendo combinar pedidos de manera más eficiente, planificar rutas dinámicas y optimizar la asignación de recursos. Esta herramienta aporta visibilidad y trazabilidad completa de los envíos end-to-end, maximiza la ocupación de los transportes y aporta información en tiempo real para una toma de decisiones más precisa y ágil.
De manera simultánea, las integraciones con asociados y proveedores facilitan la automatización de procesos, mejoran la calidad y la fiabilidad de los datos y contribuyen a disminuir de forma significativa la carga administrativa, permitiendo poner foco en tareas de mayor valor añadido.
En este contexto, la tecnología no sustituye la gestión, sino que la refuerza, convirtiéndose en un elemento estructural para asegurar eficiencia, escalabilidad y control en toda la cadena logística.
¿Hasta qué punto la automatización de procesos —en plataformas logísticas o en la preparación de pedidos— es ya una palanca real de eficiencia dentro de la compañía?
La automatización de procesos no es un proyecto futuro, es una realidad consolidada y una palanca de eficiencia dentro del modelo logístico de IFA.
Se han digitalizado y automatizado procesos operativos tanto en la plataforma logística como en el transporte, lo que ha resultado en una mejora significativa de la productividad y control operativo.
En el ámbito del transporte, la implantación de OTM, el Sistema de Gestión de Transporte, ha permitido gestionar un mayor volumen de operaciones con mayor precisión, reducir tareas manuales y mejorar la coordinación entre proveedores, asociados y transportistas, manteniendo altos niveles de ocupación y control.
En la plataforma de consolidación, la estandarización de procesos y la digitalización de flujos operativos han contribuido a reducir errores, mejorar la trazabilidad y trabajar con procesos más estables. La automatización, por tanto, no es un fin en sí mismo, sino un instrumento que refuerza la escalabilidad del modelo y permite absorber crecimiento sin incrementar proporcionalmente la complejidad ni los costes estructurales.
¿Qué medidas está impulsando IFA en materia de sostenibilidad logística, tanto en reducción de emisiones como en eficiencia energética y optimización de recursos?
IFA integra la sostenibilidad logística como parte esencial de la gestión operativa, no como una iniciativa aislada o puntual. La reducción de emisiones, la eficiencia energética y la optimización de recursos forman parte del diseño del modelo logístico, asegurando coherencia entre competitividad económica y responsabilidad ambiental. Este enfoque ha permitido alcanzar una reducción del 30% de las emisiones logísticas desde el arranque del proyecto en 2021, reconocimiento que se materializó con la obtención del Premio y la 2ª Estrella Lean & Green.
En el ámbito del transporte, además del uso de combustible HVO, la reducción de emisiones se apoya en la optimización de rutas, la mejora en la ocupación de los vehículos y el cierre de trayectos de ida y vuelta. Estas medidas nos han permitido disminuir desplazamientos innecesarios, reducir kilómetros recorridos y mejorar la eficiencia global del modelo, contribuyendo de forma directa a una menor huella ambiental asociada a la actividad logística.
En paralelo, se realizan compras de energía 100% renovable en los almacenes y se aplican criterios de optimización de recursos en los procesos logísticos. Este impulso ha permitido evitar 93.497 toneladas de CO₂ gracias al consumo de 359,97 millones de kWh de energía limpia consumida. De este modo, la sostenibilidad no se plantea como un coste adicional, sino como consecuencia directa de un modelo organizativo más eficiente, coordinado y orientado a la mejora continua en toda la cadena.
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