La competitividad que generan posibilita comprar más barato en España.
La Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores, Aecoc, celebra su congreso de gran consumo en Santiago, con asistencia de más de mil directivos de firmas españolas líderes. Ignacio González, presidente de la patronal, reivindicó los esfuerzos del sector para limitar el impacto de la inflación sobre los hogares, reclamando a la Administración medidas en esa línea, como la rebaja temporal del IVA de los alimentos. «El Gobierno debe ser solidario con los ciudadanos y no traspasar a las empresas la responsabilidad en la contención de precios», afirmó. Recordó que hasta marzo el IPC de los alimentos se mantuvo por debajo del general, pero que en abril cambió la tendencia porque «la cadena de valor del gran consumo no pudo seguir soportando el impacto de la escalada de los costes esenciales».
Junto al compromiso de las empresas en la contención de los precios, destacó que la composición del gran consumo en España garantiza una amplia competencia entre operadores: la cuota de mercado de los cinco grandes distribuidores de alimentación nacionales es del 50 %, mientras que en países del entorno oscila entre el 70 y el 80 %.
El presidente de Gadisa, Roberto Tojeiro, uno de los ponentes en la jornada inaugural del congreso, defendió el modelo del grupo que representa, y el de otras cadenas familiares de España, como el mejor para toda la cadena de valor, de productores a fabricantes, distribuidores y consumidores. Un modelo basado en supermercados con secciones de frescos, con atención profesional, y un gran surtido de marcas de fabricante, implicación en el territorio y visión a largo plazo
Fuente: La Voz de Galicia